domingo, 14 de agosto de 2011

Proceso de escritura...


Difícil, esa es la palabra correcta. Una consigna mas que interesante para abordar, una clara oportunidad para lucirse escribiendo, pero realmente complicada. ¿Qué escribo?, ¿Cómo lo empiezo?, ¿Cómo lo termino?, ¿Qué digo en el medio? Miles de ideas revolotearon por mi cabeza durante largo tiempo. Recordé circunstancias vividas que me habían llegado a lo profundo de mí ser y que siempre habían deseado ser plasmadas en un papel. Pero no, no me llenaba, no era eso lo que quería recrear, no era eso lo que me daba seguridad, no era eso lo que iba a poder narrar de forma tal que la recreación  adquiera la caracterización que pretendía alcanzar. Continué pensando.
Los días se me escurrían velozmente, la desesperación me invadía, el rostro de la profe daba vueltas en mi mente. Que desesperación. Decidí relajarme, continuar pensando, sintiendo, sabía que algo encontraría. Y así fue, lo encontré. Un tema con el que estoy familiarizada un poco a la fuerza, un poco por ganas. Un tema que sentía merecía ser narrado, recreado, enunciado con profundidad y pasión, un tema que tocaría varios corazones, un tema que sin dudas estaba a flor de piel.
Comencé a planificarlo, a armarlo en mi mente de forma minuciosa, sabía qué recursos utilizar, qué palabras elegir, qué incluir y qué obviar. Pero tenía sus limitaciones, aún las tengo. Es por esta razón que sólo espero haberlas podido superar, haber narrado de forma tal que me llene a mí. Éste es siempre mi punto de partida, nunca escribir algo que sé que no me gusta, siempre escribir algo que sé que me hará sentir orgullosa. Algo que te llena el alma, es algo que no olvidamos nunca, eso busco cuando escribo, saber que no voy a poder olvidarlo.
Costó, costó mucho. No tanto la narración sino definir el tema. Mucho tiempo pasó mientras buscaba ese hecho, esa significación, esa metáfora viva que me brindara inspiración. Pero una vez que la encontré, decidí no dejarla ir. Una vez que la tuve allí frente a mis ojos, respirándola suavemente, sintiéndola como la mejor de las caricias, fue entonces allí, cuando me di cuenta, que esperar había valido la pena.
¿Crónica de viaje o relato del viajero? ¡Que pregunta!, aunque lo mas difícil es buscarle la respuesta. Bueno, luego de dar vueltas y vueltas en mi mente, de haberme sumergido a una introspección absoluta y muy profunda, he optado por el relato. Decidí arriesgarme con él porque imaginé que me sentiría más cómoda. Debo admitir sin embargo, que aún no me quedan del todo claro ninguno de los dos. Pero la apuesta con cualquier concepto es entenderlo a partir de la práctica, a partir de las apuestas y a partir de los errores. Es por esto que incluso con entusiasmo y un poco de temor, me encuentro aquí decidida a intentarlo.
El objetivo de mi trabajo será entonces analizar el viaje, pero no como se lo suele definir, sino en uno de sus aspectos mas perdidos de vista. El viaje analizado desde la perspectiva del exilio. El viaje no como un momento de placer y curiosidad sino, como única escapatoria, única alternativa, única forma de seguir garantizándonos la vida.
Su narración no será ficcional, sino realista. Imagino a esta altura que muchos de ustedes habrá encontrado en mi tema más de una limitación. ¿Cómo pretender narrar del exilio si no ha tenido la necesidad de exiliarse? Más aún ¿Cómo narrar del exilio de forma realista sin caer en lo ficcional cuando nada sabe esta mujer del exilio?. Pues entonces, ante estos interrogantes que claramente yo misma me he planteado, y a los cuales he encontrado por suerte la respuesta, es que les digo, que pensar el exilio sólo como decisión política es caer en una gran limitación. Exiliarse no siempre viene de la mano de esto. La definición es larga, con muchos puntos intermedios, con muchas aristas que desean ser descubiertas y profundizadas. Por este camino va mi apuesta. 
Se encontraran con citas, reflexiones, poesías, definiciones, entre otras cosas. Una carga simbólica importante intentare transmitir en cada línea. Pero serán ustedes quienes me dirán luego si logre transmitir y recrear esta apuesta. Pues mis sentimientos pueden ser intensos y significantes para mi, pero si no logro llegar a ustedes, entonces, este proyecto a sido en vano.
Finalmente, debo confesar que no tengo deseos de adelantarles mas datos acerca del mismo, solo quiero que el los descubra a ustedes, y ustedes se vean en el.


1 comentario:

  1. hola, Florencia, cómo va el proyecto?,
    te quiero dejar esta referencia, vas a encontrar muchas afinidades, creo...: http://norieganiescribe.blogspot.com/2008/06/mi-viaje.html
    esperamos avances

    otra cosa: fijate en el blog de Regina, a ver si hacés un aporte en su proyecto, necesita lectores con ojo para la edición...

    saludo

    ResponderEliminar